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Con el funcionamiento de la línea F del Metro, los usuarios que viajan de norte a sur y viceversa, evitarían el paso por el centro de la ciudad. La encuesta se iniciaría en la próxima semana.

 

 

Determinar el flujo de pasajeros para el sector noroccidental del Río Medellín  (Secretaria de Movilidad, Fiscalía, Coca Cola, Universidad Nacional, Carlos E Restrepo, Minorista y SENA, entre otros) que tendría la línea F del metro, es el objetivo principal del estudio de demanda que realizará la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín.

 

Según Iván Sarmiento, profesor adscrito al Departamento de Ingeniería Civil, director del grupo de investigación VITRA de Vías y Transportes se pretende calcular los usuarios que se transportarían en el sistema y que utilizarían la línea F. Además de los nuevos usuarios,  los que no usan el sistema sino: bus, taxi o moto y, que cambiarían su modo de transporte.

 

Agregó que en 20 o 30 años la línea A del Metro de Medellín no tendría capacidad para afrontar la demanda y con la construcción de las nuevas estaciones se desahogaría la congestión, y beneficiaría a las personas que viajan de norte a sur y viceversa, pues al no pasar por el centro reducirían sus tiempos.

 

La línea F tiene en cuenta los rieles actuales con que cuenta la línea C del Metro, la cual sirve para hacer la transferencia de trenes entre las líneas A y B y agregar tres estaciones en su recorrido: Secretaría Movilidad, Universidad Nacional y Macarena.

 

La próxima semana se estarían iniciando las primeras encuestas y determinando los modelos para lograrlo, “creemos que a mediados de junio estarían los primeros estimativos de cuánta gente podría ser nuevo usuario y los que normalmente utilizan la línea A y pasarían a la línea F”, afirmó Sarmiento a la vez que resaltó que en el proyecto trabajan 20 personas entre estudiantes, gente contratada externamente, y la profesora Laura Inés Agudelo Vélez, adscrita al Departamento de Ingeniería Civil.

 

Agregó que luego de esa fase los datos recopilados se complementan con las estimaciones que tiene el Área Metropolitana de acuerdo a un modelo especial que manejan sobre la región metropolitana, y  se consolida al final un solo  dato con un rango de posibilidad de demanda.

 

Después, el metro entra a analizar y dimensionar la cantidad de nuevos trenes necesarios para esa línea, y debe hacer un estudio para determinar cuánto de la inversión para el proyecto, corre por cuenta de la nueva demanda y mirar la posibilidad de que la nación aporte la otra parte, o en otro escenario, cómo conseguir los recursos.

 

“Con estudios como estos la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín demuestra la capacidad local para aportar a las grandes soluciones de movilidad para la ciudad”, destacó Sarmiento.

 

Al respecto, Juan Guillermo Lopera, profesional en ejecución de proyectos de la Gerencia del Metro de Medellín, dijo “traer el metro a la Universidad Nacional, sería un logro muy  importante, para los estudiantes, el profesorado, y para todos los que vistamos la universidad. Realmente será acercar toda el área metropolitana con nuestro sistema, a la academia; igualmente se conectará con el entorno: la Minorista, el Sena, el barrio Carlos E. Restrepo, el puente de Colombia que está subdivido por el río, entonces no solo es la estación, pues el objetivo es unir toda una región”.

 

El estudio está integrado a la tesis de doctorado de la profesora Laura Agudelo, el cual centra la atención en cómo la seguridad al caminar, incide en la elección de un modo de transporte, para así garantizar que el futuro proyecto, cuente con las garantías de urbanismo, movilidad y seguridad para un sector que ha estado marginado.

 

“Queremos identificar con base en variables relacionadas con el tema de seguridad, cuáles serían las condiciones que desde la planeación es necesario incluir en ese entorno urbano para que la línea sea elegida por los usuarios”, explicó la estudiante de doctorado en Ingeniería-Ingeniería Civil, Laura Agudelo.

 

Actualmente la línea C del metro es una línea auxiliar que se utiliza para conectar la línea A y B, entre la estaciones de Caribe y Suramericana, para no pasar por en el centro de la ciudad,  el funcionamiento de esa línea se ha venido prometiendo por diferentes alcaldes tanto en sus campañas, como en su planes de gobierno, pero siempre el proyecto se ha venido modificando y acortando en sus expectativas debido a sus ambiciones de cubrir más público y mejores estándares.

 

“El proyecto a futuro es que la nueva línea sirva como un tren rápido que comunica a toda el  Área Metropolitana desde el municipio de Barbosa hasta Caldas, incluso se ha hablado de  un tren nacional”, finalizó Sarmiento.

 

La última revisión del plan maestro del Metro determinó la posibilidad de no priorizar la construcción de 2 estaciones en la línea C al frente de la Secretaría de Movilidad de Medellín y de la Universidad Nacional; la nueva directriz apuntaría a desarrollar en el largo plazo, es decir, entre 20 y 30 años, la línea F.