Escudo de la República de Colombia

 

Estudiantes de la Facultad de Minas buscan derribar las barreras que se les presentan a las personas invidentes para acceder a la literatura por medio de una impresora de textos en braille a bajo costo.

 

La lectura, un asunto que trasciende la unión de letras y los sonidos que estas producen, genera una relación mencionada en muchas oportunidades entre el autor y quien decide emprender ese viaje entre las líneas. Este ejercicio, cuando se hace de manera individual, abre un espacio de intimidad lleno interpretaciones, conjeturas, conclusiones y nuevas historias.

 

Hay diversas maneras de acceder a los libros físicos: las bibliotecas públicas, librerías e instituciones educativas; sin embargo estas posibilidades se reducen para las personas en situación de invidencia debido a la escasez de libros impresos en sistema braille y al alto costo de las impresoras especiales para este tipo de escritura.  

 

Con el fin de derribar esas barreras que impiden el acceso al conocimiento de este grupo específico de la sociedad, un grupo de estudiantes de la facultad diseñó el prototipo de una impresora de textos en este lenguaje “nosotros vimos que había una necesidad sin cubrir en este grupo poblacional y tenía que ver con el acceso a textos científicos o literarios; partimos de la premisa de que si se puede hacer una impresora 3D ¿por qué no una braille?, por lo que queríamos crear un prototipo de una impresora braille de tal manera que cualquier persona o cualquier institución educativa pudiera tener acceso a ella” cuenta Carlos Agudelo, estudiante de Ingeniería de Minas e integrante de este grupo.

 

Los estudiantes de la Facultad de Minas tomaron como referencia varios modelos fabricados en otras partes del mundo pero como su intención era hacer masivo el acceso a los libros pensaron también en generar una impresora que se pudiera adquirir a bajo costo en comparación con los otros aparatos disponibles en el mercado.

 

Uno de los medios usados para la disminución en los costos de fabricación de esta impresora es el uso de partes recicladas de impresoras convencionales, así lo explica Milady Aguilera de Ingeniería Administrativa “para el prototipo usamos una impresora convencional que venía con dos motores y con un cabezal de tinta. Se trató de reutilizar lo más que se pudo, fue retirado el sistema de inyección de tinte y se reemplazó por un punzón que se hizo a partir de un electroimán, también se le retiro la tarjeta madre de la impresora”.

 

 Estos nueve estudiantes de diferentes programas de la Facultad de Minas esperan perfeccionar el prototipo con el fin de comercializar un producto de calidad en el marco de una sociedad que busca integrar conocimiento e inclusión social.