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Un programa académico que cumple 50 años de formación de profesionales en competencias básicas, ciudadanas y generales, principalmente propendiendo entre ellas por competencias científicas, tecnológicas, matemáticas, pensamiento reflexivo y crítico.

 

El programa de Ingeniería Química nace en 1967 según el acuerdo  0143, sin embargo es en el año 1968 que se empezó a recibir los primeros estudiantes para ese programa académico. Ahora en su aniversario número 50 se muestra como un programa bien estructurado, consolidado, con un legado importante y unos retos nacionales por delante.

 

Para el Coordinador del Programa Curricular de Ingeniería Química, Carlos Londoño Giraldo, entre los mayores aportes del programa a la industria, se destacan la simulación de tratamientos químicos para la industria petrolera, el desarrollo de convertidores alternativos de energía (celdas de combustible y baterías) y diferentes estudios de materiales para aplicaciones en energía.

 

De hecho resaltó que se ha trabajado con las empresas más importantes de la región como por ejemplo, ARGOS en gasificación, oxicombustión y combustión de gas pobre; SUMICOL en el entendimiento del proceso del caolín. “Se ha realizado la evaluación de  la eficiencia energética de 500 empresas en Barranquilla, Cali, Bogotá y Medellín. También se ha creado un sistema de gasificación a presión atmosférica con la Ladrillera San Cristóbal y a alta presión con la empresa ISAGEN, además del análisis de la canasta energética con NUTRESA”.

 

Y es que éste programa cuenta con un prestigio importante debido a la calidad de sus profesores, grupos de investigación, laboratorios y aporte de sus egresados en diferentes sectores. “50 años donde los ingenieros químicos han afrontado grandes retos y se han destacado con su trabajo, avanzando en investigación y aportando con grandes ideas para resolver problemas en la industria química y de procesos en el país”, explicó Jefferson Quiroz Fabra, estudiante de Ingeniería Química e integrante del Comité Organizador los 50 años del programa.

 

La Ingeniería Química de la Facultad de Minas según Londoño Giraldo se ha consolidado en varios frentes, entre los que resalta la simulación atómica y molecular, la simulación multiescala aplicada a la ingeniería, la nanotecnología aplicada a tratamientos químicos en la industria y para desarrollo de materiales para convertidores de energía.

 

Agregó que existe una gran fortaleza en el área de energías alternativas. “El Ingeniero Químico de la Facultad de Minas sale con una visión de la necesidad de la integración del diseño de equipos y procesos con el control de los mismos, debido al estudio conjunto de la dinámica de procesos con las operaciones de transferencia”.

 

Celebración

 

Camilo Alberto Suárez Méndez, profesor adscrito al Departamento de Procesos y Energía, manifestó que desde hace 2 años se inició la tarea de pensar en diferentes actividades para conmemorar los 50 años del programa, un reto difícil porque para el académico, no es fácil convocar a los estudiantes, sin embargo resaltó que fue un balance muy positivo.

 

“Efectivamente éste año se realizaron varias actividades académicas que involucraron a estudiantes de pregrado, posgrado y egresados alrededor de temas de interés como conversatorios, conferencias magistrales, cursos y actividades de integración como  Tardes de Ingeniería Química, cursos de seguridad de proceso y tecnología de membranas, entre otros”, dijo Suárez Méndez.

 

Para culminar la efeméride, se desarrolló una semana académica, desde el lunes 30 de octubre y hasta el viernes 3 de noviembre, donde se llevaron a cabo conferencias y talleres en temas de tendencia de la Ingeniería Química con invitados como Carlos Smith autor del libro de Control de Procesos Químicos.

 

Al respecto Carlos Smith, profesor Emérito de la Universidad del Sur de Florida aseguró que el campo de acción de los ingenieros químicos se ha abierto a otras industrias como la biomedicina, biotecnología, microelectrónica, nanotecnología y la farmacéutica, contrario a lo que pasaba hace 30 años donde los profesionales de la ingeniería química iban a laborar en industrias de procesos: petróleos, petroquímica y química.

 

Respecto a la evolución de la educación en la ingeniería química en Latinoamérica aseguró que se deben cambiar varios aspectos teniendo en cuenta, toda la complejidad y el rol del ingeniero químico en los diferentes campos que se han logrado abrir.

 

Éste programa académico cumple entonces 50 años de formación de profesionales en competencias básicas, ciudadanas y generales, principalmente propendiendo entre ellas por competencias científicas, tecnológicas, matemáticas, pensamiento reflexivo y crítico, comunicación oral y escrita en lengua materna y extranjera (principalmente inglés), aplicadas a la resolución de las necesidades locales con alta orientación al servicio en un marco de referencia global.

 

Retos

 

Según Londoño Giraldo se pretende entonces a futuro realizar una integración de la dinámica molecular y de la química computacional en la simulación de procesos a nivel macro para una mayor comprensión de los fenómenos. Igualmente fortalecer el impacto de la nanotecnología y tecnologías micro como los microreactores y microintercambiadores de calor en la generación de nuevos procesos y productos, para ello, es necesario cambiar la forma en la visión y enseñanza de las asignaturas actuales de éste programa académico en la Facultad de Minas.

 

Respecto a los retos, Suárez Méndez afirmó que es evidente una tendencia de crecimiento de las carreras que se han ido desprendiendo de la ingeniería química, por ejemplo ingenierías como la biológica, de procesos y de alimentos. “Entonces se convierte en un desafío que los ingenieros químicos aparezcan para solucionar los retos de la nación y ser agentes de cambios para así poder cumplir otros 50 años”.

 

Los desafíos son globales: seguridad alimentaria, la purificación del agua, y tecnologías para su reutilización,  eficiencia energética, desalinización del agua de mar, nanotecnología para la producción de petróleo y gas, mejores fertilizantes y agroquímicos efectivos y de bajo impacto ambiental.

 

Smith agregó que en cuanto al cambio climático, el reto significaría para los ingenieros químicos identificar, diseñar, operar y optimizar procesos para cambiar materias primas, o migrar a tecnologías más limpias y menos intensivas en carbono.

 

Emprenderismo

 

Suárez Méndez es consciente de la actualidad de los ingenieros químicos, de hecho aseguró que se pasó de graduar 100 profesionales hace 10 años, a 1250 en el 2016 en Colombia, y el problema es que la industria química no va al mismo ritmo, por lo que inculca cada vez más a sus pupilos a que se puede lograr grandes proyectos de emprendimiento.

 

“El mensaje les ha ido calando poco a poco, se trata de mostrar la infinidad de posibilidades que tienen en su carrera para que vean una oportunidad de crear empresas de base tecnológica”, agregó el profe.

 

Uno de los aspectos más importantes según el académico es consolidar los programas de internacionalización y el aprendizaje de nuevos idiomas, por lo que se vienen adelantando una serie de estrategias para fortalecer ese sistema.