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Expertos de diferentes universidades del Área Metropolitana, debatieron sobre el aire que se respira en el Valle de Aburrá.

 

La calidad del aire sigue siendo una preocupación para las ciudades que circundan el Valle de Aburrá. Precisamente, para analizar el panorama actual de la contaminación atmosférica se realizó en la Facultad de Minas de la U.N. Sede Medellín el debate denominado, ¿Qué te inspira el aire que respiras?.

 

Carmen Elena Zapata, directora de Calaire y una de las panelistas, aseguró que es fundamental que los estudiantes estén tomando la iniciativa de preocuparse por la contaminación atmosférica, pues finalmente es un mecanismo de presión para la autoridad y es una muestra de que se está tomando conciencia no solo del daño al medio ambiente, sino de las enfermedades y trastornos en la salud.

 

“No hemos sido capaces de reducir las emisiones, no se puede cambiar ni la topografía del valle, ni el clima, pero hay que bajar los niveles, ¿quién lo tiene que hacer?, ¿toda la ciudadanía?. La respuesta es sí, todos tenemos que contribuir, pero para eso tenemos a las autoridades y por  eso se les hace un llamado para que orienten a la gente”, dijo la investigadora.

 

Otro de los panelistas  fue el profesor Óscar Mesa Sánchez, adscrito al Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, quien concluyó que aunque la solución está en el aporte de todos, las autoridades ambientales, las alcaldías y la gobernación deben tomar medidas fuertes y no dejarse doblegar por la presión del gremio transportador, comerciante e industrial.

 

Para el profesor, Carlos David Hoyos Ortiz adscrito al Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, aseguró que las autoridades han sido temerosas de aplicar medidas fuertes debido a que eso implicaría algunos cambios en los modelos económicos de la ciudad, sin embargo es necesario defender la salud por encima de un modelo económico.

 

Al respecto la directora de Calaire manifestó que el 80% de la contaminación está producida por las fuentes no móviles, en cuanto a los vehículos privados la contribución es mínima; son los pequeños camiones, volquetas y las motos de 4 tiempos (por su cantidad) las que más contribuyen a la contaminación.

 

“Si no se reducen los niveles, vamos a tener incrementos nefastos en 5 años, estaremos por encima de 40-45 en PM 2.5, y actualmente están en alrededor de 35-32 en PM 2.5, esto en un promedio anual. El Valle de Aburrá será insostenible desde el punto de vista ambiental y de salubridad; los costos asociados a las enfermedades producidas por salud son exponenciales, es decir, si se incrementará la contaminación, habrá que pagar más por salud, y ¿quién asume esos gastos?: la ciudadanía, no el que contamina. Igualmente aumentarían las consultas por asma, infecciones respiratorias y enfermedades crónicas como el cáncer.

 

Lo que sí es claro, para Hoyos Ortiz es que desde la academia se va seguir generando conocimiento mediante las investigaciones y estudios porque en algún momento las autoridades van a tener que poner un alto a la situación.

 

La profesora Zapata y la mayoría de los panelistas recalcaron algunas cifras de un estudio reciente de la revista médica británica, ´The Lancet´ donde se concluyó que la contaminación ambiental es la causante de enfermedades y muertes prematuras en la actualidad. “Enfermedades causadas por la contaminación fueron responsables de más de 9 millones de muertes prematuras en 2015. Tres veces más muertes que las causadas por el SIDA, la tuberculosis, y la malaria combinados. 15 veces más que de todas las guerras y otras formas de violencia en el mundo”, afirmó el estudio.

 

Elkin Martínez López, médico de la U. de A. dijo que cada vez en Medellín hay más cáncer, “la gente tiene más cáncer que en Bogotá y que en otras ciudades de Colombia, por lo que urge tomar medidas estrictas”.