Escudo de la República de Colombia

Con un conversatorio sobre los primeros años y una presentación del profesor y saxofonista Jhon Jairo Blandón Valencia se llevó a cabo la reapertura de la colección de Ingeniería Mecánica, hace algunos días. 

Mejoras en su infraestructura y nuevos textos, son los elementos que le dan un nuevo aspecto a la colección de Ingeniería Mecánica para el servicio de todos sus estudiantes y docentes.

Según  Ángela María Castañeda Castro, auxiliar administrativa de la colección, este espacio pasó de tener unos pocos libros, a poseer una amplia sala con casi 2.500 títulos, siete computadores para consultar el catálogo, las bases de datos y las herramientas bibliográficas electrónicas, diez mesas de trabajo y títulos muy actualizados. Aspecto que renovó el espacio, lo trasformó para que los estudiantes y docentes tengan un lugar ideal para vivir la academia. 

 

“Es evidente el cambió, anteriormente a los estudiantes no les provocaba visitar la colección, ahora se nota en sus rostros la alegría con estas novedades.  La colección estaba ocupando un espacio muy pequeño y cabían muy poquitos usuarios, a pesar de la demanda, entonces se gestionó todo para ejecutar las remodelaciones en infraestructura y ampliar el espacio. La colección se cerró solo en diciembre tratando de generar el menor impacto posible y finalmente hoy vemos los resultados de ese esfuerzo de la Universidad por mejorar los espacios para los estudiantes”, expresó Castañeda Castro.

 

La actualizada colección cuenta con textos de diferentes áreas para el uso de la comunidad universitaria, como por ejemplo libros de manufactura, biomecánica, soldadura, diseño y normas AWS (normas seguras y obligatorias debido a que son creadas por comités de profesionales de la soldadura), entre otros.

 

En 1989 la Colección de Ingeniería Mecánica nació por iniciativa de profesores visionarios como el profesor Eliseo Fresneda Bautista quien convenció a sus colegas, de la entonces sección de Ingeniería Mecánica, de crear un bloque de libros referentes al área que estuvieran a la mano de los profesores y estudiantes.

 

“Fresneda Bautista fue el que nos vendió la idea de tener textos acá, entonces empezamos primero con los libros para los profesores y Eliseo prácticamente nos saqueó los libros a nosotros de las oficinas, con eso se fue formando esta reserva que aún se sigue consolidando. De la biblioteca de Minas también nos mandaron muchas cosas que necesitábamos y la Misión Técnica Suiza nos apoyó con rubros y aportó un par de libros de mecánica. Así comenzó la cuestión”, recordó el profesor Jorge Enrique Arango Linares, uno de los que se sumó a la idea de Fresneda.

 

Agregó que ya van casi 30 años de empezar con casi  nada, de iniciar un proyecto “con las uñas y ver este avance es muy significativo, además demuestra que los procesos pueden continuar, solo se necesita voluntad de todos los actores involucrados quienes son finalmente los mismos que se benefician”.

 

Así como la colección fue creciendo paulatinamente, con la ayuda de profesores y estudiantes, respecto al futuro Arango linares siente optimismo, pues para él esta renovación es una muestra de que hay un dinamismo, una apropiación, un sentido de pertenencia, y un componente humano muy importante.

 

“Mientras les demos entrada a los estudiantes, hay futuro porque eso es algo que se renueva siempre y ellos le dan la energía necesaria para que crezca y funcione, además hoy tenemos el componente virtual, es decir que se convirtió en un centro cultural”, finalizó Arango, uno de los fundadores de la colección.