Escudo de la República de Colombia

Estudiantes de Ingeniería de Minas y Metalurgia de la Facultad de Minas de la U.N. Sede Medellín recorrieron el Suroeste Antioqueño en el mes de Abril  del presente año para tomar información geológica, evaluar el riesgo geológico – minero e identificar lugares específicos de patrimonio geológico.

 

Una brújula, un GPS, una lupa, un mapa geológico, un martillo de pico y varios pares de cascos hacían parte del equipaje de 6 estudiantes de Ingeniería de Minas y Metalurgia y el profesor Luis Hernán Sánchez Arredondo, adscrito al Departamento de Materiales y Minerales. Su objetivo, recorrer varios municipios del Suroeste Antioqueño como parte de la salida de campo de la asignatura “Geología de Minas”.

 

En la primera parada, la delegación llegó al municipio de Amagá, allí los estudiantes junto con el profesor se detuvieron para identificar las litologías (parte de la geología que estudia las características de las rocas que aparecen constituyendo una determinada formación geológica) vistas en campo en el mapa.

 

 

Luego, y siguiendo con el recorrido, la delegación universitaria llegó a jurisdicción de Titiribí, municipio ubicado a más de 50 kilómetros de Medellín, para analizar la magnitud de la Mina La Margarita, pionera e innovadora en el proceso de explotación de carbón, y rodeada de un gran paisaje.

 

 

 

Unas horas después y luego de haber recorrido más de 70 kilómetros por el suroeste antioqueño y pasar por el corregimiento de Bolombolo, municipio de Venecia; Amagá y Titiribí, los estudiantes y el profesor llegaron a su primer destino, Támesis, un paraíso terrenal de casas coloridas que contrastan con sus montañas místicas, su riqueza hídrica y paisajística. Éste municipio fue fundado el 25 de diciembre de 1858 y cuenta con más de 15 mil habitantes.

 

 

Ahora, el turno fue para visitar la belleza colonial del municipio de Jericó, municipio fundado en 1850 que se ha convertido en todo un atractivo turístico para millones de fieles que recorren sus iglesias y veneran la Santa Madre Laura. Cuenta con más de 13 mil habitantes y posee una topografía montañosa en la que se conserva una arquitectura que evoca los mejores años de la cultura cafetera.

 

 

En el recorrido por esa subregión del departamento, se llegó el día de emprender el viaje a tierras del Cacique Toné, Urrao con 2.556 km². Allí y luego de observar hermosos paisajes de los municipios de Concordia y Betulia se avista un gran cartel que recibe a los viajeros que se asoman por esas tierras: “Bienvenidos, aquí las montañas se abren para dar paso al Valle del Penderisco, paraíso escondido de Dios”

Al caer la tarde la delegación universitaria llegó al casco urbano del municipio, y éste, los recibió con un hermoso atardecer y un paisaje de ensueño que evoca la belleza del territorio antioqueño, con un majestuoso valle del río Penderisco. Sus terrenos planos cuentan con una gran riqueza de fauna y, además denota que su economía se encuentra basada en la ganadería y la agricultura. Sus ríos, su gente, sus paisajes y sus atractivos turísticos hacen de Urrao el "Paraíso Escondido".

  

 

 

Era momento de partir de las tierras del Cacique Toné, del quesito urraeño, de los indígenas Embera katíos, de los osos de anteojos y de las orquídeas, ;y pasar a las tierras vigiladas por la montaña sagrada, Cerro Tusa (la pirámide natural más alta del mundo), el Cerro Bravo y la Cara de la India, Venecia, Antioquia, un municipio con más de 13 mil habitantes y fundado en 1909, que aún conserva los vestigios y remembranzas indígenas de gran valor arqueológico, antropológico y turístico.

 

(Por/fin: AMR)

28/18