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Desde la virtualidad, los grupos estudiantiles lograron desarrollar de manera exitosa, iniciativas que aportaran a la formación profesional y personal de la comunidad universitaria.

 

Como cada año, el programa de Iniciativas Estudiantiles de la Dirección de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas, publicó la convocatoria dirigida a iniciativas extracurriculares, propuestas y desarrolladas por Grupos Estudiantiles registrados.

 

Los principales Objetivos de la convocatoria eran:

 

  • Promover entre los estudiantes y el resto de la comunidad universitaria los objetivos de bienestar, a través de iniciativas o actividades que contribuyen a fomentar la conciencia social, la ética ciudadana, la equidad de género, la inclusión social y el compromiso con la comunidad universitaria y con el país.

 

  • Aportar a la formación integral de los estudiantes mediante la metodología de Aprender Haciendo, a través de proyectos que estimulan el trabajo en equipo, las habilidades comunicativas y la capacidad de liderazgo, en concordancia con el proyecto estratégico Desarrollo del Potencial Humano del Plan de Acción de la Facultad de Minas.

 

 

En esta ocasión, 4 grupos (Amet, Aneiap, EsportsUN y SME) fueron seleccionados para desarrollar las actividades propuestas, debido a que respondían a los fines y principios institucionales, y aportaban de manera positiva a la formación profesional y personal de los estudiantes y demás miembros de la comunidad universitaria y externa.

 

Es por eso que los principales logros del desarrollo de las actividades propuestas fueron:

 

  • Adaptación exitosa de las propuestas presentadas por los grupos estudiantiles para ser ejecutadas en modalidad virtual. Adicionalmente, debido a la situación de austeridad de la Universidad, las propuestas también lograron ajustar sus presupuestos y restringir sus gastos sin afectar el cumplimiento de los objetivos.

 

En el año 2020 toda la comunidad universitaria tuvo que adaptarse a la modalidad virtual, sin embargo, esto no fue un impedimento para el correcto desarrollo de las actividades propuestas. Daniel Andrade, el profesional encargado de acompañar y asesorar a los grupos estudiantiles, expresó que “una de las cosas más importantes a destacar, fue que nos dimos cuenta de esa gran capacidad de adaptación que tienen los estudiantes, porque en la presencialidad, los grupos se reúnen para el desarrollo de las iniciativas y normalmente eso depende mucho de esa cercanía en los espacios que se encuentran en la universidad.

 

Con el tema de la virtualidad, al principio se dificultó un poco que ellos encontraran actividades que no necesitaran convocar gente en esos espacios físicos, entonces hubo todo un proceso de transformación porque al inicio de la convocatoria, todavía no teníamos estas condiciones. Ellos empezaron a idear proyectos que normalmente hablaban de capacitaciones, reuniones y encuentros, pero cuando nos dimos cuenta que no habría presencialidad, entonces empezaron a idear otras actividades asincrónicas y pensar más en cómo generar contenido.”

 

  • La ejecución de las iniciativas permitió a los grupos estudiantiles mantenerse activos y articulados, a pesar de las condiciones de virtualidad. También lograron visibilizarse ante la Facultad y el resto de la comunidad universitaria, usando diferentes canales de comunicación.

 

Los integrantes de los grupos estudiantiles aprovecharon su creatividad y los recursos ofrecidos por la Facultad, para llegar a una gran cantidad de público, desde la virtualidad, por medio de las redes sociales, transmisiones en vivo, producciones gráficas y por fuera de ella, como en el caso de Amet, que logró conectar el producto campesino de los municipios de Medellín, con ventas y reconocimiento en la ciudad. Daniel destacó “que muchos de los grupos trataban de generar contenido de valor, cosas que pudieran trabajar en redes sociales, que pudiesen quedar ahí, para que la gente se enganchara después”. Es decir, que muchos de los productos desarrollados, quedarán para la posteridad y se les podrá seguir dando un uso informativo y educativo, como es el caso de la exposición virtual de SME.

 

  • Todas las iniciativas lograron impactar público externo a la universidad, contribuyendo activamente en el fortalecimiento de la relación sociedad - academia y la apropiación social del conocimiento. Esto también representa una mayor visibilidad para los grupos.

 

Daniel explicó que de alguna forma todas las iniciativas tuvieron su impacto sobre público externo, por ejemplo, con SAIO evento de ANEIAP, lograron conseguir patrocinadores y aliados del sector externo. El evento fue abierto para estudiantes de otras universidades, entonces se tuvo la oportunidad de mostrar su trabajo y darse a conocer en otros espacios. Lo mismo sucedió con AMET, ellos claramente tenían un contacto directo con unas comunidades rurales, con el tema de los mercados campesinos y lograron vender mercados también por fuera de la universidad, entonces ese acercamiento fue aún más evidente.

 

Por otro lado, el tema de “Minería para la vida” fue una iniciativa para hacer educación temas mineros, por medio de una exposición virtual abierta a todo público y alcanzaron a ser contactados por empresas de ese sector, que encontraron su iniciativa muy bonita e interesante y les propusieron llevarla a otros canales.

 

El desarrollo de esas iniciativas les permitió salir, mostrarse como grupos de trabajo, y también poner en contacto la academia y la Facultad con otros sectores.

 

  • Los estudiantes miembros de los diferentes grupos lograron afianzar sus conocimientos de formulación y gestión de proyectos mediante la metodología Aprender haciendo. De igual forma desarrollaron habilidades de comunicación y convocatoria, logrando alcanzar una participación considerable en cada una de sus actividades.

 

Ante esto, Andrade expresó que “aunque algunos estudiantes ya han tenido algún acercamiento a la formulación de proyectos en sus materias, ya sea, en seminario de proyectos o en otros espacios, este aspecto se fortaleció mucho con la experiencia de aprender haciendo. Fue bastante importante, porque se les dificultaba un poco el tema de encontrar cuál problema querían trabajar; muchas veces uno tiene la idea y sabe que quiere hacer algo, pero no sabe cuál es el impacto que va a lograr, cuál es el problema que quiere resolver, cuáles son los objetivos que quiere cumplir. Y creo que fue una buena experiencia para los chicos poder realizar estos proyectos, porque se fortalecieron un poco más en eso”.

 

Otro aspecto importante, según Daniel Andrade, es identificar el alcance de un proyecto. Porque al principio los grupos tenían la idea de que necesitaban hacer muchas actividades para lograr que fuera significativo y se fueron dando cuenta que el tema de las actividades iba ser una restricción porque no les iba a dar su capacidad de gestión con la cantidad de personas que contaban, con el tiempo que tenían y el presupuesto, y entonces también fueron identificando mucho más ese tema del alcance de un proyecto, cuantas actividades puedo hacer yo en el tiempo, y si eso es significativo.

 

A continuación, se presentan los resultados de los proyectos seleccionados de los grupos estudiantiles Amet, Aneiap, EsportsUN y SME.

 

 

 

Debido a estos logros tan positivos, desde la Dirección de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas, se espera:

  • Continuar con la convocatoria de Iniciativas Estudiantiles como estrategia para dinamizar las actividades de Grupos Estudiantiles, preferiblemente haciendo una convocatoria semestral con apoyos de máximo $1.500.000 por iniciativa.
  • Promover la continuidad de algunas de las actividades realizadas en las iniciativas, capitalizando la visibilidad que lograron obtener durante la ejecución en el 2020-2S.
  • Afianzar los conocimientos en formulación de proyectos mediante la metodología Aprender Haciendo y contribuir de forma activa en el relacionamiento de la Facultad con el sector externo y la apropiación social del conocimiento.

 

En ese sentido,  Daniel Andrade expresó que “a futuro se espera que las iniciativas continúen y que puedan ser una forma de garantizar que en la Facultad de Minas, los estudiantes se siguen formando bajo esos principios que promueve la universidad, desde los objetivos de bienestar, temas de ética, temas de inclusión, temas de compromiso con la sociedad, y creo que han sido entonces espacios que se pretenden que los proyectos o las iniciativas estudiantiles, sean espacios que fortalezcan en ese sentido a los estudiantes.

 

Finalmente, se piensa que a futuro que las Iniciativas Estudiantiles logre una articulación con otras dependencias de la Facultad como:

 

Centro de Desarrollo e Innovación:

 

Promover el acercamiento entre grupos estudiantiles y semilleros.

Compartir experiencia desde el CD+i en identificación de oportunidades de proyectos.

Desarrollo de iniciativas que promuevan el acercamiento con la comunidad y la apropiación social del conocimiento.

 

Instituto de Educación en Ingeniería:

 

Fortalecer las necesidades de los estudiantes en formulación y ejecución de proyectos, al igual que en otros temas de formación complementaria que ofrece el IEI.

Promover retos o desafíos para la formulación de proyectos en temas de inclusión y ética ciudadana, trabajando con los grupos estudiantiles con la metodología ABP.

Formar a los estudiantes en nuevas estrategias para la divulgación del conocimiento, como los monólogos científicos o producción de material audiovisual.

 

Por: ACG