Carlos Mario Sierra Restrepo, adscrito al Departamento de Procesos y Energía será un maestro difícil de olvidar, luego de casi 40 años, finaliza su etapa, como docente en la Universidad Nacional de Colombia y disfrutará de su jubilación.
Egresado de Ingeniería de Petróleos de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, inició su labor docente en 1986 como profesor ocasional y, dos años después, en 1988, se vinculó como docente asociado de planta. A lo largo de su trayectoria académica se desempeñó principalmente en las áreas de perforación de pozos y producción de petróleo y gas. Reconocido por su calidad humana y rigor académico, asumió con compromiso y solvencia diversos cargos académico-administrativos, entre ellos director de carrera, vicedecano académico, director académico, secretario de Facultad y coordinador del Semillero de Investigación en Perforación.
Su vocación docente se manifestó desde sus años como estudiante de Ingeniería de Petróleos, cuando destacaba por la facilidad para explicar conceptos complejos a sus compañeros y acompañarlos en su aprendizaje. Esa pasión por enseñar, combinada con su paciencia y dedicación, se convirtió en la base de su estilo educativo, que ha inspirado a generaciones de estudiantes y dejado una huella imborrable tanto en lo académico como en lo personal.
A lo largo de su trayectoria docente, el profesor Carlos Mario Restrepo no solo dejó huella desde el conocimiento técnico y la gestión académica, sino también desde la cercanía humana. Así lo confirman estudiantes y egresados de Ingeniería de Petróleos, quienes coinciden en destacar su vocación, su compromiso con la formación integral y la influencia positiva que marcó su paso por las aulas de la Facultad de Minas.
Maura Alejandra Buelvas Caro, estudiante del programa de Ingeniería de Petróleos, recuerda que desde el primer semestre encontró en el profesor Carlos Mario a un docente que enseña con amor, paciencia y dedicación. Asegura que fue él quien le enseñó a amar la carrera, una descripción que, para ella, resume su impacto como formador. Destaca que ha marcado a múltiples generaciones y que no hay estudiante que haya pasado por sus clases sin reconocer la calidad humana y profesional que lo caracteriza. Fuera del aula, encontró un amigo y un guía, alguien que le brindó consejos sabios, orientación constante y un apoyo incondicional, convirtiéndose en un profesor que inspira, motiva y contribuye al crecimiento profesional y personal de sus estudiantes.
Por su parte, Edwin Jair Urbina Gómez, también estudiante de Ingeniería de Petróleos, resalta el compromiso y la dedicación con la formación de sus estudiantes, a quienes acompañó en cada reto académico, compartiendo generosamente su conocimiento. La ciencia y la investigación, afirma, siempre estuvieron presentes en su labor docente, dejando una huella que perdura en la amabilidad, la alegría y el entusiasmo transmitidos a sus alumnos. Urbina agradece especialmente sus exigencias académicas, las cuales le permitieron fortalecer sus conocimientos y avanzar con mayor seguridad en su formación profesional. Asimismo, le expresa sus mejores deseos en esta nueva etapa de su vida, augurándole bienestar, paz y armonía familiar.
Desde la mirada profesional, Daniel López Suárez, ingeniero químico e ingeniero de petróleos de la Facultad, asegura que el profesor Carlos Mario se distingue como un ingeniero y docente íntegro. Entre sus principales cualidades resalta el respeto, la responsabilidad y el compromiso con su labor educativa. Señala que el profesor se esfuerza por llegar a sus estudiantes, inculcándoles valores fundamentales como la ética, la responsabilidad y la solidaridad. “Su mayor legado es la pasión por la docencia y su permanente apuesta por la inclusión de todos los estudiantes dentro del programa curricular”, dijo.
Desde el ámbito académico y administrativo, sus colegas del Departamento de Procesos y Energía coinciden en resaltar no solo su trayectoria profesional, sino también los valores que marcaron su labor universitaria. En sus testimonios destacan su calidad humana, su vocación de servicio y el legado que dejó como docente comprometido con la formación, la ética y el trabajo colectivo.
Hernán Darío Álvarez Zapata describe al profesor Carlos Mario como una persona de energía positiva, trato amable y cercanía genuina, capaz de combinar la amistad con la palabra oportuna para provocar una sonrisa. Aunque no compartió con él como docente, fue testigo de su relación con los estudiantes en los espacios comunes de la Facultad, donde siempre se evidenciaron su empatía y el respeto y admiración que despertaba entre sus alumnos.
Ese mismo compromiso se reflejó en los cargos académico-administrativos que desempeñó, desde los cuales puso su conocimiento del funcionamiento de la Universidad al servicio de la comunidad académica. Destaca su entrega a la labor administrativa, una tarea exigente que nunca lo alejó de la docencia, así como su orden, claridad y disposición permanente para acompañar a estudiantes y colegas. “Considero que su honestidad, dedicación académica y trato humano, reflejados en las conversaciones cotidianas y en la constante presencia de estudiantes en su oficina, lo convierten en un ejemplo del profesor que la Universidad necesita para las nuevas generaciones”, apuntó el docente.
Pedro Nel Benjumea Hernández afirmó que, a lo largo de su vida académica, el profesor Carlos Mario demostró un profundo sentido de pertenencia por el programa de Ingeniería de Petróleos, la Facultad y la Universidad. Lo describe como una persona abierta al diálogo, tranquila y conciliadora, con destacadas relaciones interpersonales. Como su exestudiante, resalta su compromiso con la buena docencia y la rigurosidad académica. “Su mayor legado es la vocación de servicio, ejercida tanto desde la docencia como desde los distintos cargos académico-administrativos y de representación institucional que desempeñó; toda su vida profesional estuvo dedicada con responsabilidad y entrega a la Universidad, dejando una huella significativa en la comunidad académica”, manifestó.
César Vinasco Vallejo, docente del Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, resaltó su calidad humana, amabilidad y sentido de pertenencia institucional. En el ámbito profesional, destacó su capacidad de análisis mesurado y objetivo, así como la solidez de sus opiniones y recomendaciones, siempre fundamentadas y orientadas al fortalecimiento de los procesos académicos e institucionales.
El docente Abel de Jesús Naranjo Agudelo se sumó a las palabras de agradecimiento y exaltó su simpatía, amabilidad, respeto y lealtad, así como sus habilidades docentes, su profesionalismo y su compromiso permanente con el crecimiento académico. “Quiero subrayar su excelencia pedagógica, reconocida de manera reiterada por los estudiantes en las evaluaciones semestrales de sus cursos, así como su respeto por las normas, sin renunciar a la crítica constructiva cuando fue necesaria. Resalto también su rectitud y profesionalismo en cada uno de los cargos que desempeñó, afirmando que su trayectoria refleja un liderazgo académico que mereció mayores responsabilidades dentro de la institución”.
María Zuly Zuluaica, jefa de la Sección de Registro y Matrícula de la UNAL Medellín, afirmó que el profesor Carlos Mario se distingue como uno de los docentes que mejor encarna los siete valores éticos fundamentales de la Universidad Nacional de Colombia: pertenencia, equidad, honestidad, solidaridad, responsabilidad, diálogo y respeto. Según expresó, estos principios los ha demostrado de manera coherente tanto en su labor docente como en los distintos cargos administrativos que ha desempeñado, ámbitos en los cuales tuvo la oportunidad de trabajar junto a él. En cada una de las situaciones enfrentadas, su actuar se caracterizó por un análisis riguroso, respetuoso de las normas, los procedimientos y las personas, acompañado siempre de una opinión crítica orientada al mejoramiento continuo de los procesos académicos y administrativos, con el propósito de buscar lo mejor para las y los estudiantes. "Una de las principales enseñanzas que dejó su trabajo conjunto fue la premisa de que toda labor institucional debe realizarse con transparencia, y que el trato hacia las y los estudiantes debe estar siempre guiado por el respeto y la equidad, principios que han marcado su ejercicio profesional y administrativo dentro de la Universidad".
Tras casi 4 décadas de dedicación a la docencia, la investigación y la gestión académica, Carlos Mario concluye su etapa activa en la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia con la satisfacción de haber dejado una huella imborrable en generaciones de estudiantes y colegas. Su compromiso, pasión y vocación por la formación integral de los ingenieros permanecerán como legado en la Facultad. Ahora inicia una nueva etapa de su vida, dedicada a sus proyectos personales y al descanso, con la certeza de que siempre formará parte de la historia y del corazón de la Universidad.
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