Escudo de la República de Colombia

Germán Poveda Jaramillo, profesor adscrito al Departamento de Geociencias de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Medellín respondió este interrogante.

 

 

El Acuerdo de París ha perdido uno de sus músculos más fuertes en la lucha contra el cambio climático, Estados Unidos, la nación más poderosa del mundo. Esa decisión traerá graves consecuencias ambientales, sociales, ecológicas y económicas.

 

Al respecto, Germán Poveda Jaramillo, profesor adscrito al Departamento de Geociencias y Medio Ambiente de la Facultad de Minas, dijo que se trata de una decisión, además de torpe desde el punto de vista económico, es cobarde e inmoral, porque Estados Unidos ha sido el mayor contaminante de la atmósfera de la Tierra, ya que Estados Unidos ha emitido un tercio de todos los gases de efecto invernadero a la atmósfera.

 

“Estados Unidos es el principal responsable de este problema y como principal responsable debería ser el principal responsable en enfrentarlo de manera decidida y aportar a su solución corresponsablemente. La decisión del Sr. Trump constituye un retroceso nefasto para el medio ambiente. El Acuerdo de París fue uno de los acuerdos más históricos e  importantes a los que ha llegado la humanidad para enfrentar colectivamente la solución de uno de los problemas más apremiantes de la humanidad”, explicó.

 

El presidente Trump justifica su salida del Acuerdo por proteger los intereses de las industrias petroleras y carboneras de su país. Varios estados de ese país dependen de la explotación de combustibles fósiles y según el profesor, el Sr. Trump, quien no cree que el cambio climático sea un hecho real, como lo ha demostrado la investigación científica, ha preferido beneficiar una minoría de empresas que se siguen lucardo de la explotación de carbón, petræoleo y todos sus derivados.

 

“Se sabe que las energías alternativas, es decir, las energías limpias y renovables tienen que reemplazar a los combustibles fósiles, entonces se escapará una oportunidad histórica para mejorar el medio ambiente y crear más empleos. Es un retroceso gigantesco que reducirá los empleos y creará problemas sociales, ambientales, y económicos asociados a desastres por eventos hidrometeorológicos cada vez más frecuentes y de mayor fuerza destructiva,  a problemas en el abastecimiento de agua para consumo humano, a ascensos en el nivel del mar destruyendo ciudades e infraestructura costeras, a problemas relacionados con la producción de alimentos repercutiendo en la inseguridad alimentaria, a enfermedades respiratorias y transmitidas por mosquitos, a la extinción de muchas especies de animales y plantas, causando fenómenos de refugiados ambientales y a los desplazamientos de mucha gente de un sitio a otro”, manifestó Poveda Jaramillo.

 

Agregó que está comprobado y demostrado según estudios económicos que es más costoso no combatir el calentamiento global que combatirlo. Por esa razón es un error histórico, económico, ecológico y ambiental de proporciones mayúsculas, que el primer causante de la problemática se retire de su solución. Hay un margen de esperanza en las acciones que están tomando varios estados de Estados Unidos, muchas ciudades, compañías privadas y Universidades para aportar a la solución del cambio climático, las cuales han rechazando explícitamente la decisión del Sr. Trump.  

 

Poveda Jaramillo aclaró que el fenómeno del cambio climático es un hecho real que es causado por la acción humana, tal como lo ha comprobado de manera inequívoca la comunidad científica internacional, el cual es causado principalmente por la quema de combustibles fósiles para garantizar actividades cotidianas como los medios de transporte , así como las emisiones de las industrias, pero también por la deforestación, la agricultura, la ganadería y los diversos procesos industriales –como la fabricación de cemento– que generan CO2, el mismo que al acumularse en la atmósfera, produce el aumento de la temperatura de la Tierra.

 

El panorama del planea no es nada alentador, de hecho en este momento el planeta se ha calentado 1 °C por encima de las temperaturas que tenía antes de la Revolución Industrial (que surgió en Inglaterra hacia 1860, cuando comenzó la quema de combustibles fósiles), pero el problema es la velocidad a la que está aumentando la concentración de CO2 y la temperatura.

 

De seguir en aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, como el CO2 y el metano, la temperatura se podrá calentar 1 °C adicional, lo que implicaría atravesar un umbral del que no podríamos retroceder: sería una catástrofe ambiental generalizada.

 

Respecto a Colombia, el experto advierte que se están perdiendo todos sus glaciares debido al cambio climático, “el país tiene evidencias palpables de señales de cambio climático y especialmente Latinoamérica que es un continente muy vulnerable a todos los problemas asociados al calentamiento global,  esto debido a la poca gobernanza, además no se cuenta con preparación, ni sistemas de alertas tempranas para prevenir los riesgos y disminuir la vulnerabilidad socio-ambiental”.

 

Y es que por la ubicación en la región ecuatorial, América Latina es una región vulnerable a riesgos naturales que otros continentes, por ejemplo  tormentas y huracanes con mayor poder destructivo.

 

Uno de los compromisos que Colombia hizo en el Acuerdo de París fue rebajar la deforestación en un 20 % para el 2030, “una meta muy precaria y tardía, porque Colombia debe frenar totalmente la deforestación, dado que ésta, además de contribuir al calentamiento global, destruye la integridad del ciclo hidrológico de nuestras cuencas hidrográficas, exacerbando los impactos desastrosos de eventos hidrometeorológicos extremos, como los que detonaron las recientes tragedias de Mocoa y Manizales”, finalizó el profesor.