Escudo de la República de Colombia

Así lo afirmó, el profesor Oswaldo Ordoñez Carmona, adscrito al  Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, sin embargo esa riqueza no garantizaría el pleno desarrollo del territorio, pues las condiciones de infraestructura que se presentan en la zona, dificultaría inversión.

 

Belén de Bajirá, ubicado al sur del Urabá antioqueño, con más de 16 mil habitantes, es un territorio que actualmente tiene en disputa a los gobernantes del departamento del Chocó y Antioquia, ambos lo reclaman como suyo.

 

Leyes como por ejemplo la 8 de 1821, la 65 de 1909 y el Diario Oficial del 12 de octubre de 1917 lo sitúan como parte del Chocó. Sin embargo existen otros argumentos por parte de Antioquia como el mapa de 1813 -previo a la creación del Chocó- y de 1905 hecho por la oficina de latitudes del Ministerio de Relaciones exteriores, (organismo previo a la creación del Igac) en los que el territorio de Bajirá está dentro de los límites de Antioquia.

 

Más allá de esa disputa política, lo que sí es claro es que el territorio posee cultivos de palma aceitera, y grandes expectativas de tener potencial en recursos minerales  como oro, níquel, cobre, platinoides, carbón y petróleo.

 

Sin embargo para el profesor, Oswaldo Ordoñez Carmona, adscrito al  Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, cualquier proyecto minero de desarrollo sería inviable debido a que es una zona selvática y posee una infraestructura nula para hacer inversión por parte de grandes empresas del sector.

 

Añadió que ese conflicto limítrofe se ha ido a un escenario político y de orgullo, “si el Chocó fuese una departamento con un Producto Interno Bruto (PIB) alto y con una incidencia económica importante en el país, sería factible que peleara ese territorio con Antioquia, “el único que le ha invertido en Belén de Bajirá es Antioquia”, finalizó el profesor.

 

Jorge Ignacio del Valle, profesor titular del Departamento de Ciencias Forestales de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. Sede Medellín estuvo en Belén de Bajirá, hace más de 50 años, cuando el sitio era más selvático y de actividad agrícola.

 

Para ese entonces, según el académico, en la zona se destacaba el cultivo de maíz: “de allí, además, sacaban la madera de la que vivían, iban sembrando plátano, era muy abundante. Parte de la riqueza de Belén de Bajirá son los suelos, que son muy fértiles y la inundación periódica los hace más productivos”.