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El proyecto fue creado por 8 estudiantes de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín en el curso Seminario Proyectos en Ingeniería.

 

Según Michell Ortiz Cardona, estudiante de Ingeniería Química e integrante del grupo creador del proyecto, aseguró que la propuesta nació debido a las emisiones descontroladas de CO2  al ambiente, por parte de las industrias y por la falta de normatividad  que reduzca su impacto.

 

Este proyecto consiste entonces en la captación de CO2 con microalgas como una  tecnología de mitigación del calentamiento global, “se trata de un Dispositivo de Biorremediación de Aire (DBA) capaz de reducir un 40% de las emisiones de CO2 que emiten las industrias y adicionalmente generar biomasa como producto comercial con la que se pueden solventar algunos costos de la organización”.

 

La biorremediación se define como el uso de seres vivos para restaurar ambientes contaminados y entre los organismos más utilizados están las bacterias, los hongos y precisamente las algas. En ese orden de ideas, según Ortiz Cardona se diseñó entonces el DBA con el uso de algas D. Tertiolecta en las chimeneas de la industria manufacturera. Gracias  a esa especie de algas se obtendría biomasa que contiene betacaroteno, principal fuente de vitamina A y aceites como los omega.

 

“El primer paso es recoger los gases que salen de las chimeneas de las industrias, como estos salen calientes se deben bajar las temperaturas. Es decir que, el DBA captaría esos gases y los dirigiría hacia el dispositivo a través de tuberías de acrílico transparente que podrían tener varios pisos de altura. Esas tuberías permiten una distribución uniforme; entonces las algas empezarían a comer el CO2 y con la ayuda del sol realizarían fotosíntesis para producir hasta 2 toneladas de biomasa que luego sería retirada”, explicó Ortiz Cardona.

 

La inversión inicial para el proyecto sería de 500 mil dólares porque la investigación para una empresa grande, sin embargo el costo puede reducirse dependiendo del tamaño de la organización y sus emisiones.

 

Uno de los beneficios que traería este proyecto a las empresas serían las bonificaciones especiales por parte del estado y estamentos internacionales por la reducción de CO2.

 

Por ejemplo los bonos de carbono por cada tonelada de CO2 que se deje de emitir son alrededor de 6 a 20 dólares. Independientemente para este modelo de industria los 500 mil dólares de inversión se libran en 5 meses. Luego se tendrían ingresos netos de hasta 120.000 dólares.

 

La biomasa se puede utilizar en aceites esenciales como los omegas, multivitamínicos; sirve para hacer biodiesel; combustible a base de algas como fuente de energía, y también  para reemplazar otras gasolinas y producir energía con ellas.

 

En España se han creado dispositivos de este tipo con el mismo principio técnico, para remediar sus fuentes de salida del CO2, pero en particular en Colombia no existe un  proyecto similar.