Escudo de la República de Colombia

Así lo afirmó Óscar Mesa Sánchez, profesor adscrito al Departamento de Geociencias y Medio Ambiente.

 

Luego de una investigación realizada por el profesor adscrito al Departamento de Geociencias y Medio Ambiente, Óscar Mesa Sánchez y el estudiante de Ingeniería Ambiental, Carlos Bonilla Ovallos, se llegó a la conclusión de que los modelos acoplados del Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados (CMIP5) no indican de forma adecuada la distribución de precipitación en el país.

 

Es decir, esos modelos internacionales no tienen buena representación de las lluvias en Colombia, ni cómo se distribuyen entre los meses del año, “no sorprende porque la precipitación es una de las cosas más difíciles de predecir, sin embargo se hace necesario tener mayores estudios con más probabilidad sobre qué le va pasar a lluvia en Colombia con el cambio climático”, expresó el profesor.

 

Entre los hallazgos de la investigación también se destaca el modelo CMCC-CMS del Centro Euro-Mediterráneo Per I Cambiamenti Climatici en Italia. Este tipo de modelos estudian los vientos, la presión atmosférica, la temperatura, el vapor de agua, las corrientes oceánicas y el intercambio de gases entre el mar y la atmosfera de CO2.

 

Sin embargo Mesa Sánchez añadió que no es fácil predecir la variable de lluvias en un país tropical como el nuestro y por su topografía. Durante el estudio propuesto por el profesor y el estudiante el primer paso fue evaluar los 25 modelos internacionales, validando las precipitaciones del período comprendido entre 1975 y 2005, y comparar sus mediciones con los modelos y las entidades en Colombia que realizan procesos similares.

 

Se encontró por ejemplo, según Mesa Sánchez que en el Pacífico colombiano, la zona más lluviosa del país, el promedio anual de precipitaciones supera los 5.200 mm, sin embargo  las estimaciones de los modelos son muy inferiores, el que más se aproxima calcula 4.000 mm.

 

Pero aunque hay diferencias entre las mediciones internacionales y nacionales, en lo que coincide de alguna manera es en las estimaciones sobre los llanos orientales, y la razón es que es una zona menos compleja de medir.

 

Este proyecto de investigación sugirió también la conformación de un panel nacional de expertos que sirva de apoyo para generar mejor información al respecto,  pues los desastres naturales que se pueden devenir serán más extremos, una muestra de ellos fue la tragedia de Mocoa, Putumayo. “A futuro se pondrán a una mayor prueba los sistemas de agricultura, ganadería y construcción; lo que se traduce en más atención a las estrategias de prevención de desastres.