Escudo de la República de Colombia

Se trata de una herramienta informática de desarrollo matemático con un modelo hecho en Matlab, evaluada en diferentes pruebas con simulaciones en un automóvil y un camión.

 

El proyecto creado por Andrés Felipe Acosta, estudiante de la Maestría en Ingeniería-Ingeniería de Sistemas, tuvo en consideración las diferentes maniobras que debe hacer un conductor y dentro de esa gama de posibilidades escogió la acción de cambio de carril automáticamente.

 

En esa elección decidió desarrollar un software que brinda al conductor más seguridad vial y confort. “La herramienta responde autónomamente  las siguientes preguntas, ¿cuánto debe acelerar?, ¿cuánto debe girar el volante?, además de tener en cuenta datos sobre posiciones de los carros alrededor para evitar colisiones, el espacio y el trayecto”.

 

Para llevar a cabo la maniobra, el software considera que el vehículo autónomo puede recibir información de los carros que están alrededor gracias a comunicaciones inalámbricas y GPS. Entonces la función del software es, con ciertas indicaciones programadas, predecir el espacio disponible y la trayectoria de un posible cambio de carril como lo haría un conductor en la vida real y en el momento indicado.

 

“El software indica cómo va a ser el proceso, acelera un momento y luego hace el cambio de carril y mientras se gira el volante dice cuántos grados a la derecha y a la izquierda. El sistema funciona de varias formas, la más sencilla sería usarlo como un sistema asistido “que permite que el conductor maneje, pero si él quiere hacer un cambio de carril solo debe poner la direccional, luego de lo cual la maniobra se realiza automáticamente”.

 

La otra forma es por medio de un vehículo totalmente autónomo, utilizando información sobre las rutas para llegar al destino requerido.

 

Para determinar la viabilidad del software Acosta realizó una serie de simulaciones con un vehículo particular y un vehículo pesado (camión)  en donde se concluyó que es necesario saber las características de los vehículos como su masa, la inercia, potencia del motor y dimensiones.

 

El proyecto tuvo en cuenta los diferentes tipos de conductores, las personas que son jóvenes y tienden a tener más habilidades para maniobrar rápidamente, y los adultos mayores quienes son más conservadores, por esa razón el software consideró esas características y optó por  un modo deportivo y otro modo para personas con mayor edad lo que genera más confort en la experiencia de la conducción.

 

La velocidad máxima permitida para que el vehículo realice el cambio de carril es de 60 km por hora. Respecto al auge de los carros autónomos, donde ya hay multinacionales que trabajan en proyectos similares, el estudiante aseguró que en una ciudad como Medellín es fundamental desarrollar este tipo de propuestas, apropiarse y estudiar los aspectos particulares y generales de la conducción con el fin de ir acercándose a diferentes tecnologías.

 

El alcance de esta investigación será construir prototipos o robots para mejorar la experiencia frente al volante y por ende la movilidad y las capacidades de los vehículos autónomos, que comienzan a ser una opción en el mundo, por ejemplo en California (Estados Unidos), donde la empresa de transporte privado Uber constantemente realiza pruebas como estas.