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La propuesta, creada por estudiantes en el curso de Seminario Proyectos en Ingeniería, se planteó luego de analizar la falta de personal para recoger el grano en gran parte de las zonas cafeteras del departamento.

 

 

Antioquia presenta un déficit en el número de  recolectores de café, para el año 2010 los frutos de más de 4000 hectáreas se perdieron por qué no contaban con estos trabajadores. Un grupo conformado por 9 estudiantes de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín evidenció que el déficit de recolectores se viene presentando cada vez que se lanzan convocatorias para la recolección del grano.

 

 

Ana María Mejía, estudiante de Ingeniería de Minas y Metalurgia aseguró que por esa razón se pensó en la idea optimizar la cosecha de café mediante la implementación de un proceso mecanizado de recolección. La propuesta plantea un transporte aéreo por cable con un motor de combustión interna, este desprende los frutos cuando agita las ramas mediante masas excéntricas. La captación sería con cabina de lonas y la separación de hojas y ramas con celdas cuadradas.

 

Entre los propósitos del proyecto están: promocionar el café como actividad rentable, reducción de plagas que afecten el cultivo, disminuir las perdidas de la cosecha y los costos de producción asociados a la mano de obra en un 50% a un periodo de 10 años y aumentar la competitividad internacional. 

 

Liseth Rojas Restrepo, estudiante de Ingeniería Administrativa e integrante del grupo creador del proyecto, expresó que es importante entender que el sector cafetero siempre necesita de 3 factores para ser exitoso: mercado internacional alto, un dólar fuerte y una producción abundante. Actualmente Colombia se está enfrentando a esos 3 factores y para ser competitivo hay que innovar y mejorar los procesos.

 

En países como Brasil reformaron estructuralmente su proceso de recolección y ahora son los competidores número uno en el ámbito internacional, “cuando se habla con caficultores de ese país aseguran que en Colombia se está cultivando de la forma en que ellos lo hacían hace 50 años”, explicó Rojas.

 

Santiago Montoya Calle, estudiante de Ingeniería Civil e integrante del grupo dijo que el café de calidad se considera que es aquel que tiene menos del 4% de frutos verdes, entonces lo que se pensó es que la frecuencia de vibración que se diseñó respetara ese umbral, no en un 100% pero sí en su gran mayoría. “El sistema no va a ser totalmente automatizado sino mecanizado, o sea que siempre va a depender de una persona que lo esté controlando. Esa persona se va a encargar de mover la maquina entre el surco,  bajar y subir el costal cada vez que se llene en el fondo. Con esta propuesta se obtiene una eficiencia de la máquina del 300%, es decir, se demora la tercera parte de lo que se gasta una persona desgranando un solo árbol con el método tradicional”.

 

Teniendo en cuenta la mano de obra, pues el propósito es desarrollar una empresa que produzca la máquina, los costos de materia prima y los procesos para el ensamble y la producción de la máquina se estima una inversión de alrededor de 120 millones para iniciar el proyecto. El costo de la unidad de la máquina sería de 45 millones de pesos.

 

En Colombia ya se han tratado de implementar diferentes maquinarias, por ejemplo Cenicafé ha traído máquinas de Brasil que se enfocan en hacer vibrar el tallo, pero éstas no han tenido en cuenta la frecuencia en la que se desprende un fruto maduro y uno sin madurar y eso termina afectando considerablemente la calidad del café.